Los payasos como sanadores...
desde la historia
Hoy se le llama a los payasos "mejoradores de la vida", el payaso es «la encarnación de la esperanza ante la desesperanza, y de la posibilidad frente a lo imposible».
Sin embargo, el camino hacia la aceptación de los payasos terapéuticos por parte de otros profesionales de la salud no ha sido siempre suave, lo que refleja la naturaleza ambivalente de la relación entre el payaso y la sociedad de la que él o ella forma parte.
Al hablar de la esencia del payaso, se dice:
«Es nuestro chivo expiatorio, "al que abofetean", sufriendo todas las indignidades que puede concebir la mente humana. Es nuestro alter ego, representando de segunda mano los deseos inconfesados que nunca esperamos mostrar en la realidad. Es nuestro crítico, atravesando nuestras hipocresías culturales con dardos bien dirigidos. Y es nuestro sanador, al permitirnos reír de las realidades que fácilmente nos harían llorar.
Pero la relación entre los payasos y los que necesitan curación no debería ser tan sorprendente. Tanto histórica como culturalmente, los payasos se han asociado con el bienestar de la sociedad y las artes de la curación. Se cree que el hospital de Hipócrates mantenía grupos de actores y payasos en el cuadrángulo, «ya que los médicos de la época pensaban que el estado de ánimo influía en la curación». El bufón del siglo XII Rahere o Rayer llegó a fundar el Hospital de St. Bartholomew.
Los payasos aparecen en muchas culturas indígenas, y actúan de la misma manera que los santos, profetas y artistas occidentales. Los payasos sagrados de los Hopi son bufones, sacerdotes y chamanes, en el contexto de los sanadores chamanes como terapia complementaria.
Aunque muchos payasos se han presentado como voluntarios en los hospitales para actuar, y siguen haciéndolo, la llegada del médico payaso y el payaso terapéutico en entornos sanitarios se remonta a 1986, cuando se iniciaron independientemente los dos modelos de payaso hospitalario actual.
Aunque muchos payasos se han presentado como voluntarios en los hospitales para actuar, y siguen haciéndolo, la llegada del médico payaso y el payaso terapéutico en entornos sanitarios se remonta a 1986, cuando se iniciaron independientemente los dos modelos de payaso hospitalario actual.

Así es Luis García, Gracias por su aporte!
ResponderEliminarFelicidades! Gran gesto.
ResponderEliminarGracias María José, solo es el comienzo de una gran labor. un abrazo!
EliminarLinda gracias a Dios que haya personas como usted que con una sonrisa alegran la vida y pueden salvar vidas. Los invito a que voten y deje sus comentarios para que esta labor se efectúe en todas los lugares donde haya personas enfermas.
Eliminar